Avance de la Inteligencia Artificial: un robot fue clave en una operación de trasplante de riñón

En una intervención mínimamente invasiva, los especialistas de Mayo Clinic en Minnesota llevaron a cabo el primer trasplante de riñón asistido por un robot en los Estados Unidos. Según señalaron en Infobae, el procedimiento tuvo lugar el 4 de octubre y benefició a una mujer de unos 60 años que recibió el órgano de su hija.

De este modo, esta cirugía marca un hito en el campo de las intervenciones quirúrgicas asistidas por inteligencia artificial.

El equipo de cirujanos, encabezado por el doctor Timucin Taner, quien es jefe de la División de Cirugía para el Trasplante de Mayo Clinic, realizó con éxito la operación, presentándose como una alternativa beneficiosa para pacientes con un mayor índice de masa corporal, con el potencial de reducir riesgos asociados a incisiones, como hernias o infecciones.

“Llevamos seis décadas siendo líderes en el campo de los trasplantes de riñón. Nos sentimos orgullosos de continuar esa tradición con la realización del primer trasplante de riñón asistido por un robot en Minnesota”.

Timucin Taner, jefe de la División de Cirugía para el Trasplante de Mayo Clinic

La ventajas del uso de un robot

En comparación con la cirugía abierta convencional, caracterizada por incisiones de entre cuatro y ocho pulgadas en el abdomen, el trasplante de riñón asistido por robot requiere incisiones más pequeñas, aproximadamente de dos pulgadas alrededor del ombligo y otra más pequeña para la introducción de instrumentos robóticos. Además, el cirujano controla el robot desde una consola, eliminando la necesidad de trabajar directamente sobre el paciente.

Aunque los especialistas subrayan que el método tradicional sigue siendo la mejor opción para la mayoría de los pacientes, el trasplante de riñón asistido por robot ofrece una alternativa valiosa, especialmente para aquellos con índices de masa corporal elevados, hernias previas o cirugías abdominales anteriores.

El procedimiento puede implicar menos complicaciones, menor incomodidad y una recuperación más rápida, lo que podría resultar en tiempos de hospitalización reducidos después de la cirugía.

Cabe destacar que, para los pacientes con insuficiencia renal, el trasplante de riñón sigue siendo el tratamiento óptimo disponible. La enfermedad renal en etapa terminal, que se manifiesta cuando los riñones han perdido alrededor del 90 % de su capacidad de funcionamiento normal, puede requerir diálisis o un trasplante para mantener la vitalidad del paciente.

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Author: Equipo Fayerwayer